
La etiqueta de Don Gonzalo muestra una capilla, la cual realmente existe y es la razón del nombre de la finca “La Capilla”, lugar donde nacen las uvas con las cuales se elaboran estos vinos. La misma, desde la falda de la Cordillera de los Andes, vigila los viñedos desde hace muchos años.
La misma fue construida por Italo Tonelli con la idea de que en la misma se casaran en el futuro sus dos hijas. Su sueño se cumplió finalmente, ya que Jorge y María se casaron en ella.
El dibujo de la capilla que aparece en la etiqueta fue realizado por María Tonelli.

Hoy el arzobispado de Mendoza la ha pedido prestada a la sociedad para celebrar misa en la zona. Por todo lo anterior, se consideró que esta capilla representa mucho de la historia de este vino y merecía ser su imagen.